El verdadero coste de los móviles

Móviles antiguos en el basurero

La mayoría de los móviles antiguos terminan en un vertedero.

426.000 teléfonos móviles son abandonados cada día solo en los Estados Unidos (cifras de 2010). Esto significa que cada año en ese país se desechan 150 millones de teléfono móviles.

Todos estos teléfonos o bien son enviados al vertedero o simplemente están durmiendo una siesta permanente en algún cajón o gavetero. Solo un pequeño porcentaje es reciclado o reutilizado.

El problema de la chatarra electrónica

Esto es lo que ocurre sólo con los teléfonos móviles, qué son productos que son aceptados para su reciclaje en la mayoría de las tiendas que los venden. Además su devolución no representa ningún esfuerzo para sus propietarios porque son fácilmente transportados. Imaginemos el grado de reutilización que pueden tener otros aparatos eléctricos.

Actualmente se realiza la gestión de los tóxicos o peligrosos. Pero la chatarra electrónica no está calificada como residuo peligroso y es un problema cada vez más acuciante. Un teléfono móvil es un contenedor de recursos y materiales tóxicos. Están fabricados con plástico, algunos de los cuales contienen retardantes de llama, que pueden ser carcinógenos.

Las baterías contienen metales pesados y algunos materiales preciosos, tales como el oro y la plata. Aparte de metales básicos como el hierro y el cobre. Los modelos más viejos tienen incluso baterías de cadmio y plomo, que son potentes contaminantes. Pero además, los móviles contienen minerales escasos como el Paladio en sus circuitos impresos

El problema de los 150 millones de teléfonos móviles que son abandonados en los Estados Unidos es que no tienen valor. Sí cada uno de ellos hubiera sido reciclado para extraerle los materiales más valiosos, tendríamos más de 5 toneladas metricas (esto es 5000 kilogramos) de oro, 2400 toneladas metricas de cobre, 35 toneladas métricas de plata y 1,5 toneladas métricas de Paladio.

Estos recursos no solo representan varios cientos de millones de dólares en materias primas. Cuesta mucho más extraer y refinar estos materiales desde minas que hacerlo desde aparatos ya fabricados. Además representan un valor mayor desde el punto de vista del ahorro medioambiental. Por no mencionar los costes medioambientales de su transporte y distribución. Pero existe un daño todavía más insidioso.

Los principales daños de no utilizar los materiales que están contenidos en tu teléfono móvil se refieren al deterioro de los lugares donde son extraidos. En ellos existen especies en riesgo de extinción. Además se extraen en base a un elevado coste humano.

Los teléfonos no pueden fabricarse sin el uso de un mineral llamado columbita-tantalita (Coltán ), qué es una mezcla de los elementos Niobio y Tantalo. A pesar de que se requieren muy pequeñas cantidades por cada teléfono, y solo para hacer un determinado tipo de condensador, solo en el año 1998 se utilizaron 525 toneladas de coltán en los Estados Unidos.

El principal origen del coltán que se consume a nivel mundial es la República Democrática del Congo. Más aún, las principales reservas se encuentran en lugares como el parque nacional Kahuzi Biega y sus alrededores, los cuales son los santuarios de los gorilas de montaña.

El coltán es recolectado en minas abiertas, lanzando agua para hacer lodos. Los equipos de recolección pueden recolectar hasta 1 kilo por día, lo que representa unos 600 dolares de ganancia. Ese dinero ha servido para financiar la guerra civil y para destruir las culturas locales.

La vegetación es arrancada para facilitar las labores de extracción, destruyendo así el hábitat de los gorilas de montaña. Como resultado de esta actividad, los gorilas de montaña han visto mermada su población desde los 230 individuos a 130, solo en el parque nacional. En la República Democrática del Congo las poblaciones de todas las especies de gorila han caído un 90%. Y no solo por la desaparición del hábitat.

Gran parte de la disminución de los gorilas se debe a que son cazados para alimentar a los mineros con su carne. Después del colapso de las poblaciones locales debido a la guerra civil, los explotadores de las minas utilizan cualquier animal como fuente de alimento.

Afortunadamente, la República Democrática del Congo solo representa el 1% de las reservas mundiales de coltan. Este país no es imprescindible para la industria de los móviles. Y la presión de la opinión pública para que deje de utilizarse el mineral extraido de este país hace que los fabricantes se estén replanteando el origen del suministro. Sin embargo, el comercio ilegal del mineral hace que todavía se siga alimentando con dinero la guerra civil y la destrucción de las poblaciones de gorila.

Si de verdad quieres contribuir a reducir el impacto que tienes en el medio ambiente con tu teléfono móvil deberías prolongar la vida de tu móvil lo máximo que puedas. Y, en caso de que necesites comprar uno, procura regalar, donar o vender el viejo para que así pueda tener un segundo uso.

Nuestra generación va a pasar a la historia como la más contaminante que ha existido desde que nuestros ancestros empezaron a caminar erguidos en la sabana africana. Nosotros no hemos originado el problema. Pero somos los que más lo han agravado.

A nosotros nos toca establecer el marco para que resulte rentable no solo dejar de contaminar, sino también reutilizar todos esos recursos que hemos dilapidado. Esto no puede hacerse solo con buena voluntad.

Afortunadamente, la economía verde está surgiendo y casi todos los días asistimos a noticias corporativas que nos indican cual es el tipo de empresa que triunfará en la era de la contaminación.

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